
Descanse En Paz, AMIGO.

Aquí podéis ver su última publicación sobe su enfermedad y su situación: http://www.meliya.com/index.php?accion=1&id=1159




El diestro madrileño Antonio Chenel 'Antoñete' ha fallecido esta tarde en Madrid, en el Hospital Puerta de Hierro donde fue ingresado ayer a causa de una bronconeumonía.
Las banderas de la plaza de toros de Las Ventas ondearán a media asta y la capilla ardiente se instalará en una de las salas del coso madrileño el próximo lunes entre las 9 y las 16 horas, para que los aficionados puedan rendir su último homenaje al diestro. Desde allí será trasladado al cementerio de La Almudena.
Las primeras reacciones de su fallecimiento han partido de sus compañeros en los medios de comunicación, donde ejercía como comentarista taurino en los últimos años. "Lamento muchísimo este fallecimiento, porque ha sido una gran pérdida para todos", apuntaba visiblemente emocionado Manuel Molés, compañero de micrófonos de Antoñete en la Cadena Ser y en Canal Plus.
Antonio Chenel padecía desde hace años crisis cardiorespiratorias. La última le apartó durante seis meses el pasado invierno de su tarea como comentarista taurino.
Antonio Chenel nació el 24 de junio de 1934 en Madrid, muy cerca de Las Ventas. Se vistió de luces por primera vez en 1946 y tomó la alternativa en Castellón, el 8 de marzo de 1953. Sus mejores años como torero fueron a principios de los 80 del siglo pasado, donde desarrolló una tauromaquia clásica, heredera de la estética de Juan Belmonte y de la técnica de Manolete.
Texto: www.burladero.com



¿Cataluña, en qué te han convertido?
"El mismo Parlament que aprobaba el pasado 28 de julio del año anterior una excusa en forma de ILP para prohibir ‘La fiesta nacional' en Cataluña, defendía los valores que ahora coarta dando el sí en 1993 a una canción que les/nos identificara: el himno de ‘El segadors', el himno de Cataluña.
"Catalunya, triomfant,
tornarà a ser rica i plena!
Endarrera aquesta gent
tan ufana i tan superba!"
Cataluña, triunfando,/ volverá a ser rica y completa!/ Atrás esta gente/tan ufana y tan soberbia!
¡Qué curioso! Este himno es un grito a la libertad de la tierra, una serie de versos que los nacionalistas copian en su bandera, la de las cuatro barras rojas, en su ‘senyera', en nuestra ‘senyera', en mi ‘senyera'. Pero, entonces, ¿por qué prohíben? ¡Ah! Es que resulta que no es cuestión del concepto, sino del término. No escuece la Fiesta, no molesta la sangre, solo que sea nacional.
‘A reveure, Catalunya', (Hasta luego, Cataluña), decía tal día como hoy hace dos años. La idea de vivir en Madrid estaba en mi mente y así lo hice y así lo estoy haciendo. Sin embargo, paralelamente, cabía la posibilidad de pasar algunas temporadas describiendo los festejos de la Monumental de mi tierra, de ejercer mi profesión vocacional cerca de mis raíces. Pues no.
No sé si son cuatro, cinco, ocho o diez quienes han tomado la decisión. Pero, no. Si quieres escribir sobre arte, cultura, tradición, pasión, emoción, música, vida, muerte, entrega, riesgo, sangre, arena, luces, sombras; es decir, de tauromaquia, coges tus avíos y te vas. Era una idea, ahora es una realidad impuesta. Ahora es ‘Adéu, Catalunya'.
Pero me veo en la obligación desde la distancia de hacerte esta pregunta: ¿en qué te han convertido, Cataluña? Sé que aunque escriba en una lengua que desprecian, me entiendes. Me viste nacer y me has enseñado tu historia, cómo se lucha defendiendo ideales desde el respeto, cómo se acoge a los que piden auxilio y a los que no, cómo se exige vivir en libertad. Una libertad que se ha cobrado muchas vidas para ser palpable. Unas vidas que, ahora, parece que no han servido.
Todas estas premisas te han sido arrebatadas por aquellos que facilitan el camino a los voceadores pintados de rojo, como si la sangre de un toro bravo fuese imitable. Te han apartado de mi vida, o yo me he apartado de esa máscara que me impide ver quién es realmente mi madre.
Sin embargo, doy gracias a Madrid por ser mi madre adoptiva. Por lucir carteles como "La plaza de toros de Madrid apoya a la afición catalana". Por hacer que no olvide mis raíces y me sienta orgullosa de ellas.
Pero de las raíces, no de esas hojas llenas de telas de araña tejidas por ‘segadores' sin ser los del himno catalán, sino los arácnidos pequeños de patas largas, vientre aovado, comprimido y rugoso que define la RAE. Esos que hacen que piquen otros mientras ellos llevan el veneno. Y a mí, esa clase de bichos, me repugnan."

